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XI Capítulo General de los Misioneros de Guadalupe

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ORACIÓN POR EL XI CAPÍTULO GENERAL

Dios omnipotente y Padre nuestro,
por la Encarnación de tu Hijo en la historia
y la acción del Espíritu Santo
estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus creaturas.

Gracias por hacernos partícipes de Tu Misión
y asistir a los Misioneros de Guadalupe todos los días.
Derrama sobre ellos la fuerza de tu amor y sabiduría
durante la preparación, celebración e implementación
de su undécimo Capítulo General.

En la tarea evangelizadora de la Iglesia,
por la intercesión de Santa María de Guadalupe,
aliéntanos al diálogo, tejiendo redes de respeto y fraternidad
en el cuidado integral de la creación
y la construcción de tu Reino.
Amén.

Cada seis años Misioneros de Guadalupe lleva a cabo un Capítulo General: una asamblea en la que participan el Superior General y su Consejo, algunos de los Superiores de las Misiones por oficio y los Delegados electos en representación de todos los miembros del Instituto.

La finalidad de esa asamblea es proteger el patrimonio institucional, promover la renovación, elegir al consejo general, tratar los asuntos mayores y dar normas a la que todos los MG estarán obligados. Se realiza una evaluación del caminar del Instituto durante los seis años anteriores, a la luz de los mandatos del capítulo general anterior, con la finalidad de analizar y proponer nuevos proyectos misioneros que fortalezcan el patrimonio de Misioneros de Guadalupe y fomenten la renovación espiritual de cada uno de sus miembros, para responder adecuadamente a los nuevos retos que se presenten en el ámbito de la evangelización, tanto en México como en los diferentes lugares de misión ad gentes entre los no cristianos.

Nuestro xi Capítulo General dará comienzo el 6 de enero de 2021 y aproximadamente tiene una duración de un mes, pero desde ahora comenzamos a prepararnos para realizarlo de la mejor manera posible. Pedimos al Espíritu Santo que nos ilumine y reavive nuestro ánimo misionero, y nos encomendamos a las oraciones de nuestros familiares, amigos, bienhechores y colaboradores pidiéndole a Dios que reafirme nuestro ser y quehacer misionero ad gentes, es decir, hacia los no cristianos.
P. Eugenio Romo, mg