Semblanza del P. Alejandro Ríos Zalapa, MG

Nació en Urupan, Michoacán, el 13 de enero de 1929, siendo sus Padres el Sr. Ignacio Ríos Morales y la Sra. Merced Zalapa Martínez, que en paz descansen. Fue el décimo de once hermanos.

Ingresó el 12 de diciembre de 1941 al Seminario diocesano de Zamora a estudiar Humanidades; allí escuchó hablar de la Fundación del Seminario de Misiones, y solicitó ingresar a él; obtuvo los permisos necesarios, y pasó a nuestro Seminario en septiembre de 1950, siendo miembro del segundo grupo de alumnos

Recibió la ordenación sacerdotal el 15 de noviembre de 1952, en la Catedral de Monterrey de manos de Mons. Guillermo Piani, entonces Nuncio apostólico. Emitió el Juramento de pertenencia al Instituto el 8 de septiembre de 1953

Recién ordenado, realizó estudios e de Derecho canónico en la Universidad Lateranense en Roma de 1953 a 1955.

Fue enviado con el primer grupo de misioneros nombrados a Misiones el 11 de septiembre de 1955 y su destino fue Japón, donde estuvo hasta 1962. En 1958, fue nombrado párroco de Aizu-Wakamatsu en la Diócesis de Sendai, que fue la primera parroquia encomendada al Instituto.

Regresó a México para colaborar en el Seminario Mayor de 1962 a 1970; entonces volvió a Japón de 1970 a 1973, de donde fue llamado nuevamente para trabajar en el Seminario Mayor de 1973 a 1979.

Terminado este trabajo, fue enviado a la Misión de Kenia el 30 de marzo de 1979 donde estuvo hasta 1984, colaborando en la pastoral vocacional en la Diócesis de Kisumu.

Colaboró entonces 3 años en la Secretaría General de la Universidad Intercontinental de 1985 a 1987.

El V Capítulo General lo eligió Superior General cargo que desempeñó de 1987 a 1991.

En la madurez de su vida, fue en viado a la Misión de Angola el 23 de febrero de 1994 donde también estuvo 2 periodos: de 1994 a 2001 y de 2004 a 2010.

Residió 2 periodos en la Casa San José, de 2001 a 2003 y de 2010 a 2019, de la cual también fue Superior.

El Señor lo llamó a su presencia el 10 de marzo de 2019 en Guadalajara, Jalisco a la edad de 90 años. Descanse en Paz.

Fue un hombre de una gran sencillez y discreción, de un trato muy amable, incansable trabajador, cumplido en sus compromisos, de profunda vida interior, moderado en sus expresiones, austero en sus gastos, que amaba intensamente a la Iglesia y al Instituto.