Saludo del P. Raúl Ibarra a los Obispos de México por el 70 aniversario de MG

Estimado Mons. Rogelio Cabrera López,
Presidente de la Conferencia Episcopal de México

Estimado Mons. Franco Coppola,
Nuncio Apostólico en México

Estimados
Sres. Cardenales, Sres. Arzobispos y Sres. Obispos aquí presentes.


A nombre del Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras los saludamos muy cordialmente, los padres Raúl Nava Trujillo, mg. y Emilio Fortoul Ollivier, mg., Consejeros Generales y un servidor, padre Raúl Ibarra Hernández, mg., Superior General.

Nuestra presencia en esta CVII Asamblea del Episcopado Mexicano, la cual agradecemos a la Presidencia de la CEM haberla permitido en la persona de su Secretario General, Mons. Alfonso Miranda Guardiola, es hacerles partícipes de nuestro júbilo y agradecimiento a Dios nuestro Señor por los setenta años de existencia del Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras y de los Misioneros de Guadalupe.

Fue en una Asamblea como ésta, pero del año de 1945, que el Venerable Episcopado Mexicano aprobó la fundación del Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras, debiendo preparar en los cuatro años siguientes todo lo necesario para su fundación, que se llevó a cabo el día 7 de octubre de 1949, a los pies de María Santísima de Guadalupe en el Tepeyac, con la presencia del Delegado Apostólico en México, Mons., Guillermo Piani; de Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante, Primer Rector del nuevo Seminario; de un nutrido número de Obispos Mexicanos; de los primeros doce alumnos del Seminario y del pueblo católico de México, siempre fiel y entusiasta por las misiones. El Papa Pío XII, cuatro años más tarde, en 1953, concedió la Aprobación Pontificia al nuevo Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras como una Sociedad de Vida Apostólica, nombrando a Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante como su primer Superior General.

El primer capítulo de nuestras Constituciones referente al Carisma, en el número dos dice: “El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras, fundado y sostenido por los Obispos de México, participa en la Misión de la Iglesia formando, enviando y sosteniendo a sus misioneros en la labor siempre necesaria de la evangelización de los que no creen en Cristo. Venera a Santa María de Guadalupe como Patrona y sus miembros reciben el nombre de Misioneros de Guadalupe”.

El Instituto de los Misioneros de Guadalupe actualmente lo formamos 159 Miembros Perpetuos, dos Sacerdotes Asociados y catorce Misioneros Laicos Asociados, provenientes de un buen número de las diócesis del país. Treinta y dos sacerdotes han fallecido, precediendo a todos ellos Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante quien murió en el año de 1967. Actualmente los Misioneros de Guadalupe colaboramos en la evangelización en 25 diócesis de once países en el mundo, tres de ellos en Asia, tres en África y cinco en América. Hemos entregado a las Iglesias Locales un buen número de parroquias ya constituidas, así como promovido y formado clero y agentes de evangelización local, principalmente en África.

Hoy, los Misioneros de Guadalupe hemos venido hasta aquí para expresarles nuestra gratitud, tanto como Conferencia del Episcopado Mexicano, como a cada uno de Ustedes como Pastores de sus Diócesis, ya que nos siguen abriendo las puertas de la porción del Pueblo de Dios que está a su cuidado, para la animación del espíritu misionero, fuente de vocaciones, y de colaboración espiritual y material a favor de la misión ad gentes. San Juan Pablo II en el número 66 de su Carta Encíclica Redemptoris Missio, hablando de los Institutos misioneros afirmó: “Es de alabar… la validez y la actualidad de la vocación misionera específica de estos institutos, que todavía continúan siendo muy necesarios, no sólo para la actividad misionera ad gentes, como es su tradición, sino para la animación misionera tanto en las Iglesias de antigua cristiandad, como en las más jóvenes”.

Providencialmente, la invitación que recibimos del Papa Francisco para celebrar el Mes Misionero Extraordinario en octubre del presente año, por ocasión del Centésimo Aniversario de la Carta Apostólica Maximum Illud de Benedicto XV, coincidirá con la Celebración de nuestro LXX Aniversario en el mismo mes de octubre ya mencionado. “El Papa Francisco quiere volver a poner la Missio ad gentes –en sus diversos aspectos- en el centro de la vida de la Iglesia, y reconocer la misión de Jesús como corazón e identidad de la Iglesia que nos hace descubrir la genuina y desafiante relación que Dios establece con el mundo amado, creado y redimido por Él” (Cfr. Jn. 17; Ef. 1) (Carta del Cardenal Fernando Filoni a los Superiores y Superioras Generales, Vaticano, 8 de abril de 2018).

Es de alabar, que nuestro Venerable Episcopado Mexicano, desde hace más de setenta años, ya vivía el espíritu y la preocupación por la misión ad gentes actuando en consecuencia, a pesar de su propia escasez de clero y de la propia precariedad del Pueblo de México. En el correr de los años, el mismo Seminario de Misiones Extranjeras, por invitación de Mons. Escalante, fue sede de las reuniones del Episcopado Mexicano, de 1965 a 1976 y de 1983 a 1985. Cabe decir entonces, que este insigne aniversario, no solo concierne al Instituto de los Misioneros de Guadalupe, sino al mismo Episcopado Mexicano que con la fundación de esta Obra, tomó como propio el mandato de Cristo a sus discípulos y se sumó a la Misión Universal de la Iglesia para la evangelización de las naciones (Cfr. RMi 63).

Hoy, Misioneros de Guadalupe, no es ajeno a las situaciones que vivimos en la Iglesia y en nuestra sociedad. Queremos, sin embargo, seguir siendo fieles y respondiendo al carisma y a la finalidad para la que fuimos fundados, anunciando a Jesucristo a todos aquellos que aun no lo conocen y poniendo especial empeño en la promoción y en la formación de los agentes de evangelización. Así mismo, estamos a sus órdenes para colaborar en el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033, en orden a la opción por una Iglesia Misionera y Evangelizadora, una Iglesia en salida fortaleciendo así la experiencia de la misión ad gentes.

Al dar gracias a Dios y a nuestra Madre Santísima, la Virgen de Guadalupe, por todos sus beneficios, queremos extenderles dos atentas invitaciones: queremos contar con su distinguida presencia en la Solemne Concelebración Eucarística en la Basílica de Guadalupe el próximo sábado 5 de octubre de 2019 a las 16.00 horas y al día siguiente, en la Solemne Concelebración Eucarística en las instalaciones del Seminario de Misiones en Tlalpan, Ciudad de México, el domingo 6 de octubre de 2019 a las 12.30 horas. Será una grande alegría contar con su presencia entre nosotros. También, les hemos hecho llegar nuestra publicación conmemorativa por el LXX Aniversario “Tras las huellas de Dios. Camino al Encuentro”, en una narrativa vocacional, orientada a suscitar entre nuestros jóvenes una respuesta generosa ad gentes, ad extra y ad vitam al llamamiento del Señor.

Reiteramos nuestro agradecimiento por su cercanía, su cariño y su apoyo que siempre hemos recibido de su parte, sabiendo que Misioneros de Guadalupe es la respuesta de la fe de México para la evangelización del mundo.

Que el Señor y Santa María de Guadalupe los bendiga siempre en su Ministerio Episcopal.

En Cristo Misionero.

P. Raúl Ibarra Hernández, mg
Superior General

P. Raúl Nava Trujillo, mg
Tercer Consejero General

P. Emilio Fortoul Ollivier, mg
Cuarto Consejero General

Casa Lago, Edo., de México, 2 de mayo de 2019.