Parroquia de Kitakata honra a Misioneros de Guadalupe en Japón con montaje fotográfico

El domingo 19 de enero, en agradecimiento a los Misioneros de Guadalupe, que en 1963 arribaron a la región de Aizu Wakamatsu, Japón, para sembrar la semilla del Evangelio, los feligreses de la Parroquia de Kitakata, a cargo del señor Osamu Sato, presidente del consejo parroquial (Shinto Kaicho), montaron en la capilla una serie de fotografías de los sacerdotes que atendieron a la comunidad y apoyaron la construcción de la iglesia, un convento y un jardín de niños.

En el montaje se encuentran los retratos de los siguientes Padres MG: Alejandro Ríos Zalapa, Esteban Martínez de la Serna, José Monroy Pereyra, Federico Herrera Tenorio, Salvador Estrada Ruvalcaba, Marco Antonio Martínez Franco, Enrique Gómez Rangel, Miguel Ángel Varela Chávez, Marco Antonio de la Rosa Ruiz Esparza, Gabino Blancas Bravo, Juvenal Garnica Martínez, Felipe de Jesús Cuevas Vargas y Jesús Antonio Valdés Sánchez, entre otros.

Fue el Shinto Kaicho quien informó sobre este gesto de gratitud al P. Marco Antonio Martínez, quien desde hace 51 años es misionero en Japón, país al cual llegó como seminarista a la edad de 28 años. El P. Marco relata que al ver su retrato en la capilla recordó su primera experiencia en Kitakata, cuando tenía tres meses en la Misión y pasó sus vacaciones de Navidad en la parroquia junto con el P. José Monroy:

“Fue mi primera experiencia con un frío que no me imaginaba que existiera. Era tanta la nieve que la iglesia quedó sepultada desde el suelo hasta el techo. Hubo días en que la temperatura llegó a los 23 grados bajo cero. En aquel entonces no contábamos con aparatos de calefacción como en la actualidad y yo no tenía la ropa adecuada para cubrirme del frío. A la hora de dormir tuve que colocar entre las sábanas unas bolsas de hule con agua caliente. La gripa era casi constante y pensé que ahí quedaría congelado, pero gracias a Dios la gente de la parroquia me regaló ropa de invierno. Ya no tuve frío, pero parecía cebolla con tanta ropa puesta. Sólo así pude pasar mi primer invierno.”

Los Misioneros de Guadalupe dejamos de atender la Parroquia de Kitakata hacia el año 2000, pero recordamos con cariño la participación de los fieles en nuestra labor, sobre todo a la familia del señor Osamu Sato, cuyo papá apoyó al P. Alejandro Ríos en la compra de los terrenos donde construimos nuestra primera iglesia en Misiones.

Le pedimos a Dios que siga floreciendo esa semilla que sembramos en la región de Aizu Wakamatsu y que nuestros misioneros en Japón renueven su fe y su compromiso a pesar del clima y los retos culturales que se les imponen. Rogamos para que los feligreses de Kitakata conserven nuestras oraciones en su memoria, así como conservan nuestras fotos.