Misioneros de Guadalupe festeja 3er aniversario en la parroquia de Santa Martha, Los Ángeles, California

Con motivo del tercer aniversario de la presencia de Misioneros de Guadalupe en la Parroquia de Santa Martha en Los Ángeles, California, se llevó a cabo una misa presidida por el P. Eugenio Romo, mg, Vicario General, y concelebrada, entre otros, por el P. Raúl Nava, mg, miembro del Consejo General del Instituto.

Al final de la Eucaristía, la señora Marcelina Becerra, presidenta de la Mesa Directiva de la parroquia, dirigió unas palabras de agradecimiento entre las que cabe destacar las siguientes:

“Después de haber compartido como comunidad parroquial, con ustedes estos tres años, nos sentimos bendecidos y muy agradecidos por acompañarnos compartiendo parte de su vida en el caminar de la parroquia. Gracias por su apoyo, amor, valentía, paciencia y comprensión en la transición de la comunidad parroquial. Su fuego, dinamismo, sencillez y humildad, han renovado y motivado el crecimiento y renovación de la comunidad en todos los aspectos (…) Por todo esto y mucho más que no se menciona, muchas, muchas gracias. Padres, ustedes han sido una bendición para nuestra parroquia, nuestra oración siempre estará con ustedes”.

Asimismo, tuvo lugar un convivio en el que los fieles manifestaron con gran júbilo que el 30 de junio de 2016 arribaron los primeros Misioneros de Guadalupe a relevar a los Misioneros del Espíritu Santo quienes llevaban 65 años atendiendo las necesidades espirituales de la comunidad hispana del lugar.

Aunque en aquella ocasión los asistentes estaban tristes por la partida de los Misioneros del Espíritu Santo, recibieron con gran calidez a los recién llegados. “Padre, estamos muy contentos con su presencia entre nosotros. Espero que ustedes se sientan igual”, comentó entonces el señor José N. quien participaba en uno de los ministerios de la parroquia.

En este tercer aniversario, los Misioneros de Guadalupe dimos gracias a Dios por permitirnos compartir nuestro testimonio misionero en este lugar y con ello seguir motivando la organización de la gente en su parroquia, la formación teológica de líderes locales y el fortalecimiento de las actividades pastorales en la comunidad.