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Día del Padrino Tlaquepaque 2018: ¡ustedes también son misioneros!

El pasado domingo 2 de diciembre, los Misioneros de Guadalupe recibimos gustosos a nuestros queridos Padrinos y Madrinas en nuestro Seminario Menor en Tlaquepaque, Jalisco, para celebrarlos y agradecerles el habernos beneficiado durante un año más con su apoyo, oraciones y generosos donativos. También festejamos el LXIX aniversario del Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras y los 30 años de la Misión de Brasil bajo el lema “el cuidado de la Creación es parte de nuestra Misión”. Al evento arribaron alrededor de 4100 personas procedentes de Jalisco, Nayarit, Michoacán, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y Colima.


La fiesta comenzó alrededor de las 10 h. En el estrado principal nos acompañaron el Padre Salvador Gómez R., mg, y Cristina Torreblanca A., quienes fungieron como maestros de ceremonias. El ya tradicional desfile de banderas de los países de Misión, realizado por integrantes del Club Misionero, marcó la apertura del evento. En esta ocasión estuvo presente una invitada especial de la Misión de Kenia, Jane Atieno, quien explicó a nuestros Padrinos que uno de los tres proyectos principales de Misioneros de Guadalupe en África es la construcción de un pozo para tener agua limpia en Kibera, lugar de donde ella es originaria. Más tarde, Jane participó dando su testimonio de vida junto a un Padre Misionero de Guadalupe de Cuba.


Durante la apertura del evento el P. Salvador y Cristina compartieron con nuestros Padrinos información sobre la encíclica Laudato Si’, del Papa Francisco, que trata sobre el cuidado de la Creación. Esta carta nos llama a reflexionar sobre qué clase de mundo queremos dejar a nuestros hijos, qué mundo queremos para las nuevas generaciones, así como sobre nuestra cultura de descarte, de usar y tirar enseguida, como en el caso de los recipientes desechables. Esta actitud afecta a nuestra casa común: la Tierra, que es creación de Dios y está a nuestro cuidado, como bien señaló el P. Salvador. Además, en esta apertura también participaron los alumnos del Seminario Menor, quienes realizaron actividades de animación misionera con nuestros Padrinos.


A las 12 h el P. Gerardo Guajardo N., MG, celebró la Misa para niños en el auditorio del seminario. Por otro lado, en el estrado principal el P. José E. Hernández T., mg, realizó la bendición de la corona de Adviento, pues este Día del Padrino coincidió con el primer Domingo de Adviento. La Celebración Eucarística principal inició a las 12: 30 h y fue presidida por Monseñor Marcelino Hernández R., Obispo de Colima, y concelebrada por los Padres Eugenio Z. Romo R., mg, Vicario General de Misioneros de Guadalupe, y Luis Alonso Yepes C., mg, Director de Desarrollo de Guadalajara. Al iniciar la Misa el obispo pidió por nuestras Misiones, especialmente por la Misión de Brasil.


Las lecturas de la Palabra se orientaron hacia el tópico del Adviento y la Aclamación del Evangelio se realizó en lengua portuguesa, en homenaje a la Misión de Brasil. Durante la Homilía, Monseñor Hernández dedicó la Misa a nuestros bienhechores y señaló que el objetivo de las Misiones es que Cristo sea conocido, amado y respetado en todo mundo. También agradeció a los Padres Misioneros de Guadalupe que han entregado su vida a la Misión de Cristo y pidió a nuestros Padrinos tomar su ejemplo y misionar en sus parroquias, barrios y ciudades. Además, el obispo pidió a nuestros benefactores rogar a la Virgen de Guadalupe por las vocaciones.


Monseñor nos recordó que ese domingo comenzó el Adviento, por eso los sacerdotes y él mismo usaban una casulla color morado. El Adviento, nos dijo, es el periodo con el que inicia el año litúrgico y durante él estamos alertas a la llegada de Cristo, rey de gloria y majestad, rey de justicia, amor y paz. Al celebrar el primer Domingo de Adviento vemos ya en el horizonte las fiestas de Pascua y comenzamos a leer de manera continua y ordinaria el Evangelio de san Lucas. El obispo nos invitó a confesarnos para recibir de manera apropiada a Cristo, nuestro Señor y libertador.


Monseñor Hernández recomendó que a partir de ese domingo orientáramos nuestra vida cristiana con la recomendación de san Pablo: dejar que el Señor nos llene con su amor, de tal manera que, rebosantes de él, lo expresemos hacia todos los demás. Ese domingo, señaló, nuestra actitud de vigilancia, confianza y esperanza debía nutrirse también con el amor y la buena voluntad, la buena relación con nuestros hermanos, con nuestros prójimos. Debemos cumplir, dijo, con

…el encargo siempre presente del Señor: que nos amemos, que si lo queremos a Él, nos queramos entre nosotros con paciencia, con tolerancia, con generosidad.

Además nos conminó a estar siempre preparados para la venida de Cristo y sentirnos constructores, en la parte que nos toca, de su reino. El obispo pidió a María santísima que nos acerque a su hijo, el primer Misionero; asimismo, rogó a los santos mártires mexicanos que cuiden y conduzcan a nuestros misioneros, nos den muchas vocaciones y bendigan y recompensen a nuestros queridos Padrinos y Madrinas.


Tras la Misa nuestros Padrinos pudieron disfrutar de la venta de antojitos mexicanos y de las diferentes actividades de la feria misionera. Como ya es tradición, este año también brindamos información sobre el Centro de Orientación Vocacional y la Casa San José. Los Misioneros Laicos Asociados, con ayuda de los miembros del COV y el Club Misionero, construyeron imitaciones de bomas, chozas típicas africanas, en las que montaron una exposición misionera y explicaron la naturaleza de sus actividades a los asistentes. También hubo una exposición de los proyectos en las Misiones de África (la construcción de un pozo, la adquisición de equipo de cómputo y la ampliación de una panadería). Además, nuestros Padres brindaron el Sacramento de la Confesión a los asistentes, con el fin de promover la reconciliación con el Señor en un tiempo tan significativo como es el Adviento.


Hubo otras actividades destinadas al entretenimiento de nuestros Padrinos, entre ellas un karaoke, una tómbola misionera con obsequios que incluían objetos de diferentes Misiones y la presentación de un espectáculo brasileño a cargo del grupo Filhos da Rua, el cual evocó el ritmo de samba y el ambiente carnavalesco de Brasil. También hubo divertidas actividades dirigidas a los niños, entre ellas la presentación de un grupo de payasos y los talleres de reciclaje del Club de Niños. En uno de ellos se armó un Cristo con diferentes tipos semillas, en otro se realizó un diorama navideño que al abrirse mostraba un nacimiento y, en uno más, se pintó y decoró una lapicera armada con tubos de cartón de papel higiénico. La jornada concluyó con la exposición y bendición con el Santísimo, dirigida por el P. Luis Alonso Yepes C.


Los Misioneros de Guadalupe no nos cansamos de decir ¡gracias Padrinos y Madrinas!, porque sin su enorme generosidad no podríamos cumplir con la Misión que Cristo nos ha encomendado. Sólo nos resta decirles que, como benefactores nuestros, ustedes también son misioneros. Que Cristo misionero y la Santísima Virgen de Guadalupe, Estrella de la Evangelización, recompensen su generosidad con grandes logros materiales y espirituales.